Antes de confiar en una calculadora conviene saber con qué datos trabaja, qué no puede hacer por ti y qué pasa con lo que escribes en ella. Todo eso está en esta página, sin letra chica.
Qué es AVANZA PyME
17 herramientas gratuitas para entender un crédito con garantía inmobiliaria en el Perú: cuánto podrías pedir, cuánto pagarías, qué te va a costar y qué papeles te van a pedir. Empezamos por la calculadora y no por el formulario porque la mayoría de negocios pequeños no se traba por falta de dinero, sino por decidir sin tener con qué comparar.
Lo que sí hacemos
Calculamos escenarios con los números que tú ingresas
Mostramos la fórmula y los supuestos de cada resultado
Traducimos los términos técnicos antes de usarlos
Te decimos qué documentos vas a necesitar y dónde se consiguen
Ponemos sobre la mesa los costos que casi nadie menciona al principio
Lo que no hacemos
No prestamos dinero
No tenemos capital propio ni de terceros colocado en operaciones. Ninguna cifra que veas aquí es una oferta.
No aprobamos ni rechazamos créditos
Quien decide si te presta y en qué condiciones es el prestamista, después de revisar tus documentos y tu inmueble.
No somos un banco ni una entidad financiera
No captamos ahorros del público, no otorgamos créditos y no estamos supervisados como una entidad del sistema financiero.
Todavía no te ponemos en contacto con prestamistas
Hoy la plataforma es solo de herramientas. Si algún día conectamos personas, lo diremos con todas sus letras y con las reglas a la vista.
No reemplazamos a un tasador ni a un abogado
Una valorización nuestra no es una tasación, y una explicación general no es la revisión de tu contrato. Te decimos en qué punto conviene pagar por ese trabajo.
Por qué no te pedimos registrarte
Porque el resultado es tuyo antes de ser nuestro. Pedirte el correo para mostrarte una cuota convierte una herramienta en un anzuelo, y entonces el número deja de estar al servicio de tu decisión.
Todas las herramientas de esta plataforma abren, calculan y muestran el resultado completo sin que tengas que dejar un solo dato de contacto. No hay versión reducida ni resultado que se desbloquee después.
Lo que escribes se queda en tu navegador
Los cálculos ocurren en tu propio equipo, mientras la página está abierta. Sin cuenta no guardamos el valor de tu propiedad, ni tus ingresos, ni el monto que estás pensando pedir. Si cierras la pestaña, esa información se va contigo. Lo único que sí guardamos es el precio por m² que tú nos digas al valorizar en una zona donde no hay dato oficial, y lo guardamos como referencia de mercado, sin nada tuyo al lado.
Solo cuando lo que pides exige que algo sobreviva al cierre de la pestaña. Son cuatro casos y ninguno es requisito para calcular.
Para guardar un cálculo
Volver mañana al mismo escenario exige que alguien lo guarde en algún lado, y ese lado tiene dueño.
Para comparar propuestas en el tiempo
Poner tres ofertas lado a lado durante semanas necesita que las tres sigan existiendo cuando cierras la laptop.
Para subir documentos
Una copia literal o un contrato son datos sensibles. No los recibimos sin una cuenta con la que puedas controlarlos y borrarlos.
Para pedir que una persona lo revise
Si en algún momento ofrecemos revisión humana, hace falta saber a quién responder y por cuál caso.
Las herramientas que necesitan cuenta están marcadas como tales en el índice y hoy figuran en preparación. Ninguna calculadora de la lista pública la pide.
De dónde sale cada cifra
Ningún número de referencia viaja solo por la plataforma: lleva pegada una etiqueta que dice de dónde salió. No es un adorno, es la diferencia entre un dato que puedes contrastar y uno que solo puedes creer.
Dato oficial — Publicado por una entidad del Estado o por la autoridad que lo regula.
Viene de una entidad del Estado o de la autoridad que fija ese precio. Es lo más firme que podemos ponerte delante.
Por ejemplo
El derecho que Registros Públicos cobra por inscribir, tomado de su tarifario publicado.
Cotización — Precio que nos informó un proveedor. Puede cambiar y conviene confirmarlo.
Nos lo informó un proveedor concreto y lleva su fecha. Vale mientras siga vigente, así que conviene confirmarlo antes de contar con él.
Por ejemplo
El monto que una notaría te pasó por escrito para tu escritura, con la fecha en que lo dijo.
Estimado — Cálculo nuestro, a partir de lo que ingresaste y de los supuestos que te mostramos junto al resultado.
Es un cálculo nuestro. Va siempre como rango y con los supuestos escritos al lado, para que puedas discutirlos uno por uno.
Por ejemplo
El rango de costos que ves antes de tener cotizaciones. Sale de nuestro cálculo y va siempre con los supuestos al lado.
Hay una cuarta etiqueta, «Lo pusiste tú», para lo que escribiste tú mismo. La verás en casi todas las herramientas públicas, porque hoy trabajan principalmente con lo que tú ingresas.
Cuánto respalda ese dato
Una cosa es de dónde viene un número y otra distinta es cuánto lo respalda. Un mismo dato, «esta propiedad está libre de cargas», puede estar en tres estados muy diferentes, y confundirlos es de los errores más caros de este mercado.
Nivel 1 · Lo declaraste tú
Es la información que escribiste. Todavía no está respaldada por un documento.
Por ejemplo: Escribiste que tu departamento vale S/ 320,000. Nosotros lo usamos tal cual y lo decimos.
Nivel 2 · Sale de un documento
Lo leímos en el archivo que subiste. Que el documento lo diga no significa que esté comprobado hoy.
Por ejemplo: Subiste la copia literal y de ahí leímos el número de partida y el nombre del titular. Es lo que dice el papel.
Nivel 3 · Verificado en fuente oficial
Lo comprobamos en la fuente oficial correspondiente.
Por ejemplo: Consultamos esa partida en la fuente oficial y confirmamos que el titular y las cargas son los que figuran hoy.
Hoy, sin cuenta, todo está en el nivel 1
Los niveles 2 y 3 requieren que subas documentos y que alguien los contraste, y eso todavía no existe en la parte pública de la plataforma. Preferimos decírtelo a dejarte con la impresión de que ya verificamos algo.
Qué puedes hacer: Trata cada resultado como el punto de partida de una conversación, no como una comprobación. Pide la copia literal reciente en la fuente oficial antes de comprometerte con algo.
Qué ganamos nosotros con tu resultado
Nada, y conviene que puedas comprobarlo en vez de creérnoslo. Una herramienta gratuita que calcula dinero tiene que decir de qué lado está, porque la respuesta obvia —«de ninguno»— es exactamente la que diría también quien está de alguno.
No ganamos nada con el resultado que te salga
No cobramos por derivarte a nadie, no vendemos tus datos y no hay ningún trato por el que un resultado nos convenga más que otro. La plataforma no tiene forma de cobrarte ni de cobrarle a un tercero por ti: no hay pasarela de pago, ni suscripción, ni programa de referidos, ni un solo formulario que mande tus datos a alguien.
Cómo comprobarlo: Abre el panel de red del navegador y usa cualquier calculadora: los montos que escribes no salen de tu equipo, con una excepción que también verás ahí. Lo que sí viaja son cuatro cosas —el distrito que eliges, la fecha por la que preguntas, un aviso anónimo de que alguien abrió una herramienta y, solo al valorizar una propiedad para la que no tenemos dato oficial, el precio por m² que tú mismo escribes— y están enumeradas campo por campo en la página de privacidad.
No nombramos a ningún prestamista
En toda la plataforma no aparece el nombre de un solo banco, caja, financiera ni prestamista privado. No hay lista de recomendados, no hay logotipos y no hay un «habla con estos». Comparamos tipos de crédito, nunca empresas.
Cómo comprobarlo: Busca el nombre de cualquier entidad financiera peruana en el sitio. No está, y una prueba automática lo verifica sobre todo el código fuente cada vez que se compila.
El cálculo no sabe quién eres, y por eso no puede favorecer a nadie
Los motores de cálculo son deterministas: con los mismos datos de entrada dan siempre exactamente el mismo resultado. No consultan quién eres, no consultan de dónde vienes y no tienen ninguna vía para pedirle nada a nadie mientras calculan. Un motor así no puede inclinarse a favor de un prestamista aunque alguien quisiera: no hay dónde meter la inclinación.
Cómo comprobarlo: El paquete de motores no declara una sola dependencia y no contiene ni un `Math.random()` ni un `Date.now()`. Escribe los mismos números mañana y en otro navegador: sale la misma cifra.
Y una cosa que no puedes comprobar leyendo el código
No hay ninguna empresa de préstamos vinculada a AVANZA PyME. Ni socia, ni hermana, ni del mismo dueño: no existe una prestamista detrás de esta plataforma que se beneficie de que tú entres aquí.
De dónde sale esto: Esto no sale del código y no hay forma de que lo compruebes tú: es una declaración de quien es dueño del producto, hecha el 24 de agosto de 2026. Lo decimos así, y no mezclado con lo de arriba, porque las otras tres afirmaciones sí puedes verificarlas y ésta solo puedes creerla. Si algún día existe una empresa vinculada, tendremos que decirlo aquí y decir cuál es.
Las cuatro confusiones que existimos para evitar
Si esta plataforma sirve para algo, es para que estas cuatro parejas de palabras dejen de significar lo mismo en tu cabeza. Cada una de ellas, mal entendida, le ha costado dinero a alguien.
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Una simulación no es una aprobación
Cuando la calculadora dice que podrías financiar S/ 180,000, está diciendo que con los números que escribiste la cuenta cierra. Nadie ha visto tu propiedad, ni tus papeles, ni tus ingresos. El prestamista hará eso y puede llegar a un monto muy distinto, o a ninguno.
Nuestra valorización es un rango de referencia que sale de lo que tú ingresas, gratis y en dos minutos. Una tasación la firma un perito que visita el inmueble y responde por su informe. Para una operación real se trabaja con la tasación, no con nuestro rango.
Cuando simulamos que alguien se atrasa seis meses, no estamos diciendo que vaya a pasar. Estamos midiendo qué ocurriría si pasara, con los supuestos que tú elegiste. Cambia un supuesto y cambia el resultado: eso es exactamente para lo que sirve.
Un dato extraído de un documento no es un dato verificado
Que un papel diga que la propiedad está libre de cargas significa que eso decía el día que se emitió. Recién cuando lo comprobamos en la fuente oficial pasa a contar como verificado, y hasta entonces la interfaz lo muestra en su nivel real.
Cada vez que una herramienta te devuelve una cifra, cierra con el aviso que corresponde a quién la está leyendo. No lo escondemos al pie ni lo achicamos: es la frase que resume todo lo anterior.